Los arreglos para ti modelo perfecto estarán listos en un plazo de 30 minutos a 3 días
Actualmente, nuestros servicios de arreglos y sastrería personalizada se realizan exclusivamente de manera presencial en nuestra tienda. Recomendamos visitar nuestro showroom para asegurar un ajuste perfecto y recibir la asesoría de nuestros especialistas en trajes a medida.
Contamos con locales en Surco (Calle Los Antares 320, Torre A, Oficina 404), Miraflores (Calle Los Pinos 181, Tienda 104) y en Madrid, España (Calle de la Encomienda 18, Lavapiés). También disponemos de un taller propio con más de 160 maestros sastres.
Sí. Atendemos clientes en todo el Perú y en el extranjero. Coordinamos sesiones virtuales y envíos personalizados para quienes buscan confección a medida fuera de nuestras sedes físicas.
El tiempo estándar es de 15 a 20 días hábiles, dependiendo del tipo de prenda y nivel de personalización. En casos especiales, se puede coordinar un servicio express.
Nuestra garantía es la calidad. Cada prenda pasa por un riguroso control y, si algo no cumple tus expectativas, hacemos los ajustes necesarios hasta lograr el resultado perfecto. En Lavallière, tu satisfacción es parte de nuestro estándar.
Un corte adecuado permite que el cuello del blazer permanezca contra el cuello de la camisa de manera natural, sin presión significativa ni hueco entre las distintas capas.
Un corte demasiado ajustado o demasiado holgado resultará en un look desprolijo y arrugado alrededor del cuello y entre los hombros.
El hombro del blazer debería permanecer ceñido a lo largo de la forma natural de tu silueta, sin sobresalir. Si la prenda sienta bien en este punto, significa que es el talle adecuado.
Un modelo demasiado ajustado alrededor del hombro tensará el tejido, creará arrugas y limitará el movimiento. Si resultara demasiado holgado, habrá un exceso de tejido y la costura del hombro caerá por debajo de este.
Para evitar un look desordenado y deforme, el blazer debería ceñirse levemente a la altura de la cintura, lo cual ayudará a crear una silueta pulcra y definida.
La prenda pierde definición si su corte es incorrecto. Un modelo demasiado holgado puede ser arreglado en nuestras tiendas. Si lo sientes demasiado ceñido, considera una talla superior antes de traerlo para que lo arreglen nuestros sastres.
Sea cual fuere tu estilo favorito, la regla de oro en materia de largo aplica a la hora de lucir un corte correcto y balanceado: los bajos del blazer solo deberían cubrir tu trasero.
Si los bajos del blazer terminan justo antes de tu parte trasera, definitivamente la prenda es muy corta. Si caen significativamente por debajo de tu trasero hasta cubrirlo todo, el modelo lucirá holgado y de excesivo tamaño.
Para una estética adecuada, las mangas de tu blazer deberían terminar levemente arriba del punto en que el hueso del pulgar se une a la muñeca, dejando al descubierto 1,5 cm de la manga de camisa.
Cuando la camisa queda demasiado o en absoluto visible, la manga del blazer debería arreglarse hasta obtener el largo ideal.
La sencilla y directa regla del pulgar: no demasiado ajustado, no demasiado suelto. Un cuello de medidas adecuadas nunca debería sentirse estrecho. Para asegurarte de que el corte sea perfecto, deberías poder deslizar cómodamente un dedo entre el cuello de la camisa y tu cuello.
Demasiado ajustado
El cuello será incómodo y estrecho.
Demasiado holgado
El cuello lucirá desarreglado y no acompañará la corbata con la elegancia que corresponde.
El modelo perfecto te permitirá moverte libremente, sin perder la estética entallada de la prenda. Será cómodo y, a su vez, conservará una silueta definida y una tapeta recta y lisa, sin tensión a la altura de los botones.
Demasiado pequeño
La camisa restringirá tus movimientos y te resultará incómoda.
Demasiado amplio
La camisa pierde toda su definición y te quedará incómoda si la llevas bajo un blazer.
Si el corte es el adecuado, la costura caerá naturalmente a lo largo del eje del hombro. Si la talla resulta demasiado pequeña, la costura se posicionará encima del hombro; si resulta demasiado grande, la costura colgará por arriba del brazo.
Demasiado pequeño
La costura se posicionará arriba del hombro, limitando el movimiento.
Demasiado amplio
La costura colgará por encima del hombro, y la prenda lucirá sin forma y holgada.
Las camisas formales deberían ser lo suficientemente largas para cubrir casi la totalidad del fondillo y la entrepierna; son ideales para meter dentro del pantalón y permanecer cuidadosamente en su lugar. Las camisas informales deberían llegar justo arriba del bolsillo, ofreciendo así un atractivo más distendido.
Demasiado corto
La camisa restringirá tus movimientos, tenderá a salirse del pantalón y te resultará incómoda.
Demasiado largo
La camisa tendrá un exceso de tejido que se amontonará en el pantalón.
Si el largo de manga es el adecuado, el puño caerá allí donde el pulgar se une con la muñeca. El modelo ideal debería ceñir lo suficiente como para permitir que quepa cómodamente un dedo.
Demasiado corto
La manga dejará ver demasiado tu muñeca y no se verá si luces la prenda con un blazer.
Demasiado largo
La manga caerá sobre tu mano, lo cual lucirá desordenado y desprolijo
La parte superior del brazo debería ser entallada, pero lo suficientemente espaciosa para permitir moverse con comodidad y evitar una excesiva tensión en el codo. El antebrazo debería sentirse ceñido, no ajustado, y no debería desplazarse hacia arriba cuando el codo está flexionado.
Demasiado pequeño
Se creará una incómoda tensión cuando flexiones el brazo.
Demasiado amplio
El modelo se verá holgado y te quedará incómodo si lo luces bajo un blazer.